Cada bloque puede ir solo. No hay que contratarlo todo para que tenga sentido.
01 · Presencia
Saber si la habitación está ocupada
La detección de presencia es la pieza que hace rentable todo lo demás. Cuando el
sistema sabe que no hay nadie dentro, puede dejar el clima en una banda de reposo en
lugar de en la temperatura de confort, y apagar lo que no hace falta. Cuando el
huésped vuelve, recupera su estado sin que tenga que hacer nada.
A diferencia del clásico lector de tarjeta en la entrada, la presencia real no se
engaña dejando una tarjeta metida en la ranura.
02 · Climatización
Clima con banda de reposo
El huésped fija la temperatura que quiere y el sistema la respeta mientras está en la
habitación. En cuanto queda vacía, el clima se relaja hacia una banda de reposo
configurada por el hotel — no se apaga en seco, porque recuperar una habitación
desde cero gasta más que mantenerla templada.
El límite superior e inferior lo decide dirección, no cada huésped.
03 · Cortinas
Cortina motorizada sin interruptor escondido
Abrir y cerrar desde la misma pantalla que todo lo demás, y como parte de una escena:
«buenas noches» baja la cortina, atenúa la luz y deja el clima en modo nocturno de una
sola pulsación.
En habitaciones que ya tienen motor de cortina instalado, se integra el que hay.
04 · Iluminación
Escenas, no siete interruptores
Ambiente, lectura, baño y apagado general. Las escenas evitan el recorrido habitual
del huésped buscando qué llave apaga qué lámpara, y le dan al hotel una imagen mucho
más cuidada por el mismo dinero que cuesta cablear bien una vez.
05 · Televisión
La TV como pantalla del hotel
La televisión ya está en la habitación y encendida buena parte del tiempo. Usarla como
interfaz —controlar la habitación desde ella, o mostrar información del hotel— evita
comprar una tablet por habitación y aprovecha una pantalla que el huésped ya sabe
usar.
La tablet sigue siendo una opción cuando se busca un acabado más de gama.
Y una decisión de diseño
Lo que no hacemos
No grabamos audio ni vídeo, no identificamos al huésped y no guardamos su
documentación ni sus pagos. El sistema trabaja con estados de la habitación —ocupada,
temperatura, posición de cortina, escena activa—, no con personas.
Es una restricción deliberada: reduce la superficie legal del proyecto y evita
conversaciones que a un hotel no le aportan nada.